domingo, 27 de febrero de 2022

ACOZAC LUGAR DE CULTO AL DIOS DEL VIENTO

ASENTAMIENTO HISTÓRICO DE IXTAPALUCA

Roberto S. Contreras Esparza

Al sur de la Ciudad de México, rumbo a los volcanes se encuentra el municipio de Ixtapaluca, cual verdadero nombre antiguo era el de “Iztapayucan”, que se compone de iztatl, sal, pallutl o pallotl, mojadura, y de can lugar, y que significa: “Lugar donde se Moja la Sal”. Los estudios realizados en la zona arrojaron que durante el Pleistoceno en Tlapacoya se encontraron los restos de humanos, animales y vegetales más antiguos de la Cuenca de México. También están los interesantes testimonios prehistóricos como las pinturas rupestres del cerro del Elefante, la cueva Burrera de Tlalpizahuac, la piedra letreada de las minas de arena la Rosita de Ixtapaluca, y el cráneo hallado en Tlapacoya, que desafortunadamente de ello poco queda y ya son muy difíciles de conocer en estos días, además de infinidad de descubrimientos fortuitos de la gente común, así como las importantes piezas saqueadas por depredadores que no respetan esos lugares significativos de nuestra historia.

IXTLIXÓCHITL RECIBE A IXTAPALUCA Y COATEPEC

Se desconoce el lugar original de procedencia de los primeros hombres que llegaron a Ixtapaluca, pero se ha estudiado que los primeros asentamientos humanos se registran entre los años 1100 a C. y 100 d. de C., cuando Xólotl inicia su reinado en Tenayuca. Techotlala uno de sus hijos funda Texcoco, quien tuvo un hijo llamado Ixtlixóchitl, a quien donó 11 pueblos entre ellos Ixtapaluca y Coatepec. Su señor fue Izcotzin y su gobernador Cuahuitzilotzin. Por aquel tiempo, Ixtapaluca y Coatepec, situados al oriente de la cuenca de México, tributaban al señorío de Texcoco.

VESTIGIOS TEOTIHUACANOS EN ACOZAC

En Ixtapaluca se encuentra Acozac (que es el sitio que por ahora nos interesa), un sitio arqueológico que fue conocido como Ixtapaluca Viejo hasta 1973, fecha en que los terrenos del antiguo rancho de Acozac se lotificaron para dar lugar al fraccionamiento y club de golf y por extensión se le otorgó el mismo nombre a la zona arqueológica. Otros registros nos indican que Acozac durante la época prehispánica el área estuvo habitada desde la etapa teotihuacana, entre los años 300 a C., a 750 d.C. hasta el Periodo Posclásico.

BATALLA POR IXTAPALOCAN

El apogeo de esta zona, fue de 1350 a 1521 d. C. Este período se caracterizó por una gran agitación política, construyendo ciudades de control territorial en los lugares conquistados, como Ixtapalocan que formó parte del Acolhuacan, desde el dominio de Ixtlilxochitl Ome Tochtli, padre de Nezahualcóyotl. Cuando fue atacada por los tepanecas de Azcapotzalco. En ese momento fue defendida por sus capitanes rechazando el ataque; por lo que Ixtlilxochitl Ome Tochtli estableció guarniciones y nombró al señor de Ixtapalocan jefe de la frontera. De acuerdo con el Códice Xólotl, fue cuando recibió el nombre de Tlazallan-Tlallanoztoc, cuyo gobernante fue Tlachotlalltzin, nieto de Xólotl. Posteriormente, el señorío de Chalco peleó por el dominio de Ixtapalocan conservándolo por un corto tiempo; pero finalmente, durante el gobierno de Nezahualcóyotl, la ciudad volvió a formar parte del Acolhuacan, nombrando a un calpixque o recaudador de impuestos, llamado Papalot.

UN FRACCIONAMIENTO DESTRUYE PARTE DE ACOZAC

Los primeros reconocimientos arqueológicos en el área se efectuaron en 1962, posteriormente, al construir un fraccionamiento junto a estos cimientos, se afectaron algunas construcciones prehispánicas, destruyéndolas y saqueándolas con toda impunidad. En 1973 se exploraron y consolidaron las edificaciones que actualmente se pueden visitar. Las edificaciones arqueológicas exploradas fueron construidas siguiendo un eje norte sur; el acceso se sitúa en el lado oriente, a través de escalinatas con alfardas a los lados. El primer edificio en el extremo norte, es de planta circular con la escalinata adosada, fue edificado al gran Quetzalcóatl en su advocación de Ehecátl, Dios del viento. Se edificó en tres etapas constructivas, que se observan en el lado sur poniente. Hacia el sur, se encuentra una construcción de planta rectangular que se le ha dado el nombre de “Plataforma”, posiblemente destinada para realizar diversas danzas o ceremonias. Al sur de la llamada Plataforma se localiza el Palacio y se cree que se le asignó este nombre porque ahí se localizan cuartos, pasillos, banquetas, salones, patios y vestíbulos; ocupado posiblemente por los gobernantes, sacerdotes y comerciantes.

EDIFICACIONES RELEVANTES EN ACOZAC 

Al sur del Palacio se encuentran tres construcciones piramidales de diferentes dimensiones, conocidos como “Altares”, son de planta cuadrangular y cuerpos  escalonados. En el altar sur, se observan dos etapas constructivas. El Edificio Principal es la construcción de mayores dimensiones. El frente corresponde a la base de la última etapa construida. A partir de la escalinata en ambos lados, construyeron una banqueta que se dirige al oriente, formando una plaza, con un altar al centro, aún sin explorar. Acozac fue uno de los centros ceremoniales clave en el oriente de la Cuenca de México durante el periodo Posclásico tardío.

UNA REALIDAD ACTUAL MUY DIFERENTE

Pues más o menos esto es lo que los registros arqueológicos y libros hablan y describen a esta zona, pero en la actualidad su realidad es otra, pues al visitar el área, pudimos ver un sitio abandonado, banalizado y poco cuidado, hay personajes de los alrededores que no la respeta, la destruyen y la poca gente que vive por ahí y que tiene conciencia y sabe la importancia de tales vestigios, es quien a su manera y con sus recursos la cuida, protege lo que queda de esta interesante zona arqueología. El lugar es muy importante para los que viven ahí y la historia precolombina de México. Sitios así deben de preservarse, darles el valor verdadero que tienen, no se puede dejar al olvido y que el tiempo los acabe. Al preguntar con la gente local, nos dijeron que difícilmente ellos pueden hacer algo, el lugar es grande y no esta protegido, no hay reja, barda u algo que lo resguarde. Platicando con el vigilante nos comentó, que solo era el para cuidar toda la zona, que tenía un horario, por lo cual no podía estar siempre al pendiente, y que además, quien causa destrozos o invade lugares a los que no debe de subir o pisar, se enojaban y eran violentos con él, cuando trata de llamarles la atención. También nos comentó que el INAH (Instituto Nacional de Arqueología e Historia), no tenía presupuesto, no había dinero para cuidar sitios con estas características, que el gobierno no daba recursos para el mantenimiento como se debe de hacer con estas zonas que aún tenemos. Pero, si este gobierno no da o aporta recursos para mejorar y cuidar estos sitios arqueológicos, ¿los otros gobiernos si dieron?, porque el lugar parece que nunca ha sido renovado, cuidado y protegido como se debe, aun sabiendo que hay mucho terreno por explorar y descubrir, que arrojarían datos relevantes.

UNA ZONA ARQUEOLOGÍA QUE DEBE SER CONSERVADA

En fin, es una verdadera lástima ver zonas arqueológicas en estas condiciones y por esos rumbos hay muchas. Somos afortunados que en México, este lleno de sitios con mucha historia, asentamientos que constantemente son destruidos por intereses de unos pocos, saqueados y destruidos por personajes ignorantes y que no valoran su pasado, el legado histórico de sitios de este tipo que aún se conservan. Estamos convencidos de que zonas como Acozac protegidos y bien cuidados, generaría turismo y divisas para los pobladores aledaños y habría remuneraciones económicas para los habitantes de esa área. Y qué decir del valor cultural. Ojala que quien sea responsable y pueda responder el llamado para solucionar y cuidar este tipo de vestigios y se rescate lo poco que queda de un lugar que fue de gran importancia y esplendor de esta zona nombrado hoy en día Acozac.


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