lunes, 28 de junio de 2010

EXTRAÑA MANIFESTACIONES DE LA SANTA MUERTE

¿UNA SEÑAL DEL MÁS ALLÁ?

Por: Roberto S. Contreras Esparza

La muerte, una palabra que en cierto grado causa respeto, temor y reflexión, la muerte es lo único seguro que tenemos en esta vida. Un concepto muy especial para el pueblo mexicano que incluso la celebra y reverencia a inicios del mes de noviembre. Pero también, esta imagen se ha transformado para convertirse en una entidad de veneración. Se cree que es solo para la gente marginada, un culto popular, un culto para delincuentes. Aun así, desde hace ya tiempo en México, la devoción por la Santa Muerte ha cobrado gran auge. De algún modo podríamos pensar que las antiguas creencias entre santos y divinidades ya no cumplen con ciertos elementos de fe y poco a poco han sido suplidas. De este modo, novedosas y exóticas imágenes que anteriormente las teníamos como un concepto, ahora son de gran importancia para esos miles de seguidores que buscan en estos nuevos iconos respuesta a sus necesidades. Así, de esta forma la Santa Muerte, ha suplantado como una fuerte y renovada creencia (pagana), a esos santos que ahora ya no son tan solicitados, tan milagrosos. Como un claro ejemplo, tal ves de mucho que hay en México de esta evolución idolatra, les presentamos el siguiente caso, en donde los personajes involucrados se encomiendan a esta “nueva” deidad, la Santa Muerte (que por cierto, no es reconocida por la iglesia establecida), para pedir su intervención y la cura de los protagonistas en un momento difícil por el que pasaban cierto día del mes de enero de este 2004... He aquí este interesante relato.

PARECÍA UN DÍA NORMAL

El día 10 de enero del 2004, sucedió un hecho insólito en la casa del señor Ricardo Sánchez Conde, cuando regresaba a su domicilio ubicado en una de las calles de la colonia Santa Julia del Distrito Federal. Resulta que lo que parecía ser un día normar se convirtió en un hecho que cambiaria su forma de pensar y cimbraría sus cimientos religiosos. Llegando a su domicilio, nuestro protagonista, encontró para su sorpresa que su mujer de nombre Marina Ramírez Martines, se encontraba en la cama quejándose intensamente de un fuerte dolor el cual sentía de la cabeza a los pies. Al preguntarle sobre lo que sucedía, la señora Marina, le platico a su esposo que desde hacia ya varias horas le había dado un intenso dolor que incluso le hacia perder el equilibrio hasta sentirse desmayar. Alarmado por los gritos de la mujer que con lágrimas en los ojos le pedía ayuda y desesperado sin saber que hacer, se dirigieron en busca de la dirección de un doctor, el más próximo. La situación subió de nivel cuando la señora Marina, en medio de su dolencia comenzó a gritar... ¡Ya por favor, déjenme en paz!, ¡yo no le he hecho nada...! Esto alarmo aun más al señor Ricardo, pues veía que su mujer parecía estar dialogando con alguien, alguien al que no miraban. Don Ricardo se aproximo a su mujer y en voz baja le pregunto, que porque decía eso o a quien estaba mirando. Doña Marina, con visible dificultad para expresarse, le dijo a su esposo, que ahí había tres personas más que no conocía vestidas de negro diciéndole que se fuera con ellos, a un lugar, un sitio en donde no sufriría. Don Ricardo, pensó que el mal de su esposa era mayor porque incluso estaba desvariando. Se apresuro a arreglar lo necesario y en compañía de algunos familiares, llevaron a la mujer a un medico, pues suponía que su enfermedad ahí seria curada. El señor Ricardo, recuerda que su mujer no padecía de nada alarmante y por la mañana cuando se despidió de ella, la había dejado bien, por lo que no comprendía que estaba ocurriendo.

EL MEDICO NO ENCONTRÓ NADA ANORMAL

Ya en la clínica un doctor en turno la reviso. Esto tardo mas de una hora, en seguida entre varios médicos a los que se les consulto y después de una revisión minuciosa con los aparatos requeridos, el medico salio a la sala de espera en donde encontró visiblemente impaciente al señor Ricardo y familiares para informarle que a su mujer se le había suministrado un sedante, pero que no habían encontrado nada fuera de lo común, que su esposa estaba bien y que no entendían que le sucedía a la señora, sugiriéndole que el mal podría ser de otra índole. Con un sedante suministrado a la mujer, la familia regreso a casa. Notaron que en su vivienda había cierto aroma fuerte e indefinido que nunca identificaron. Su dolor había disminuido y supusieron que ya no habría más problemas. Pero cuando dormían como a las 2: 45 de la madrugada, el dolor, las molestia volvieron y esta vez con mas fuerza. La señora Marina en medio del llanto le pedía a su esposo que la ayudara, que le quitara ese dolor insoportable. Sin saber que hacer, con miedo y desconcertado, Don Ricardo le pidió ayuda a unos vecinos, los cuales llegaron a tratar de auxiliar a la señora. Ese momento fue muy difícil y el matrimonio afectado logro pasar la noche como pudieron. Muy de mañana, se presento un familiar de doña Marina, su prima de nombre Guadalupe. Ya le habían comunicado lo que ocurría y llego hasta ahí con el propósito de socorrer a su familiar. Sabia cuales eran los síntomas y le platicaron lo que le había dicho el medico, por lo que supuso que se trataba de algún mal, un trabajo negro, “un trabajo de brujería” que sospechaba, le habían preparado a su prima, pues en el pasado había tenido dificultades con una vecina, además de que existía muchas envidias por parte de otras vecinas. La señora Guadalupe hizo un par de llamadas y le comunico a su prima que ya había concertado una cita, la cita era con un señor que se dedicaba a curaciones... A quitar males de esos que quienes conocen dicen que son de “maleficio”. Se lo comunico al señor Ricardo y entre los dos convencieron a la afectada para que accediera a ir con el curandero que trataría de aliviar su mal. Mas obligada por el dolor que por la convicción, se dispuso la señora Marina a ser tratada por el “chaman”. Su formación religiosa no le daba espacio en su mente para tratar temas de este tipo. Pero con todo y eso accedió.

APARECE UN CURANDERO DE GRAN POPULARIDAD

Ya en la casa consultorio del curandero, que por cierto gozaba de buena fama en la región, una persona alta, fuerte de aspecto provinciano y la edad marcada en el rostro. Le platicaron lo que había sucedido y las características de las molestias que aquejaban a doña Marina. Los protagonistas, se dieron cuenta después de varios minutos que había muchas imágenes y altares por toda esa casa y que al parecer en ese lugar se adoraba a la Santísima Muerte. Era un lugar con una gran cantidad de iconos religiosos, un sincretismo que era parte y para las curaciones. El brujo o curandero, mostrando un raro fervor religioso, mezcla extraña de un inaudito culto moderno y ancestral, con deidades y santos de México y otras más del extranjero e incluso de otras religiones. Le explico a la afectada la manera de como trabajaba y la forma de como debía de encomendarse a la Santa Muerte, para pedirle que intercediera por ella y sus pacientes que llegaban a el con males y hechizos difíciles de erradicar. El curandero, tenía como la patrona e imagen tutelar a la “muerte” con la que aliviaba a la gran cantidad de personas que llegaban a su hogar en busca de algún tipo de alivio. Con mucha desconfianza y apresurada por la próxima aparición de nuevos e intensos dolores, Doña Marina, se preparo para su primer curación. Don Ricardo, recuerda que el curandero de nombre Pedro, preparo a su mujer, pidiéndole que repitiera ciertas frases o rezos en silencio que no pudo escuchar. Con muchas yerbas y en medio de aromáticas lociones dio inicio el tratamiento. Primero la reviso, le pregunto cosas que parecían no tener sentido ni razón. Y en medio de raras oraciones y palabras que según el señor Ricardo, parecían insultos e invocaciones le hizo su primera curación. Al terminar Don pedro se veía agotado, como enfermo y les comento que había luchado contra alguien poderoso, pero con la ayuda de la Santísima Muerte, saldrían adelante. Y así finalizo la primera curación.

SE PIDIÓ UNA SEÑAL

De noche ya en su hogar, con cierta confianza y más serena, la señora Marina platicaba con su esposo sobre varios aspectos de la curación y de ese otro extraño mundo mágico que hasta entonces era desconocido para ellos. El señor Ricardo le pregunto a su mujer que como se sentía, que si había mas dolores y sobre ese hecho que lo había intrigado todo el día... ¿Que había platicado en silencio en medio de oraciones con el curandero, con Don Pedro? La señora le narro lo siguiente... Que ese señor le había dicho que la iba a tratar de aliviar, que serian tres limpias o curaciones, pero que si se complicaba podrían ser mas, porque el hechizo que tenia era muy poderoso y sobre todo que se encomendara firmemente a la Santa Muerte, que no le diera miedo, ya que de otra forma nada de eso resultaría y le remarco que si todo salía bien, ella la Santa Muerte les daría algún tipo de signo, una señal. Y así llegaron a su segunda limpia, era viernes un día para curar, según los que saben de esto. El mismo ritual fue llevado acabo, Don Pedro le comunico al matrimonio que estuvieran atentos y que cualquier cosa anómala se lo contara. Todo parecía normal y la protagonista de este hecho se sentía mejor. Ya no había dolores, todo marchaba bien. Regresaron a su casa, platicaron, cenaron se dispusieron a dormir. El día siguiente transcurrió normal, ya no le daban tanta atención al malestar que inquietaba a la señora Marina. Hicieron sus labores rutinarias y así pasaron el día. Pero no esperaban ni se imaginaban lo que mas adelante ocurriría... Al llegar la hora de dormir ya con la luz apagada, un raro olor invadió la casa de los Sánchez, un aroma diferente, que inmediatamente inquieto a la señora. Serian las 11: 20 de la noche. Se sentía en la casa un ambiente diferente, como si alguien más estuviera con ellos, podían asegurar que ahí había otra presencia. Minutos más tarde, Doña Marina comenzó a quejarse, era ese malestar que estaba de regreso. El dolor aumentaba, como si la oprimieran, se sofocaba, no podia hablar. Alarmado su esposo se levanto, ya eran las 12: 43 y no sabia que hacer. Desesperado y espantado, como pudo se vistió, tomo a su mujer y salieron a la calle, pararon un coche, y le indicaron al chofer que los llevara a cierta dirección, al domicilio de Don Pedro, que se encontraba como a 45 minutos de ahí.

INICIA LA GRAN SANCIÓN

Ya en el domicilio, tocaron la puerta y después de varios minutos salio una joven muchacha, pariente de Don Pedro. Le platicaron rápidamente la razón de su visita y le pidieron que llamara al señor. Se ausento por un instante y cuando regreso les pidió que entraran, el curandero los atendería en un momento. Al ver a don Pedro, sintieron cierto alivio, alivio que se vino a abajo cuando este señor les dijo que no podía hacer nada por ella ya que ese día (domingo de madrugada) no era día apto para curar, que si las cosas tenían que dar buenos resultados, tendrían que trabajar los días y horas indicadas ya que de otra forma se rompería ese ritual. Frente a Don pedro, le dio un ataque de dolor a la señora Marina, gritaba y hablaba con alguien a quienes ellos no veían, el dolor y el sufrimiento de la señora era impactante. El curandero, pidió que metieran a la señora al cuarto en donde curaba. En medio de oraciones y extraños nombres, Don Pedro se decidió a trabaja. Esto es un trabajo negro, repetía. En un ambiente tenso y muy preocupados dio comienzo la sanción, pero no sin antes encomendarse y pedir permiso a la Santa Muerte, por lo que iba a hacer. Llamaron a tres personas (familiares Don pedro) y con el señor Ricardo eran cuatro a los que se les indico que unieran las manos alrededor de la afectadas, formando una cadena e inicio la curación.

APARECE LA SEÑAL. . .

Después de rezos, yerbas y algo parecido a alabanzas, Don Pedro utilizo un huevo, con el cual recorrió las partes con más dolor de la señora Marina, esto le provocaba malestar, pero el sanador continuaba concentrado firmemente en lo que hacia. La limpia (si es que eso era), duraría como unos 18 minutos... Recuerdan nuestros personajes. Después, cuando termino sentaron a la afectada y acercaron un vaso de cristal que tenia hasta la mitad de agua. Ahí en medio de oraciones y maldiciones, Don Pedro rompió el huevo y trato de vaciarlo al vaso, pero algo se lo impidió porque el cascaron se partió en dos y una parte del mismo cayo al vaso con todo el contenido. Terminado todo este proceso, dejo el susodicho vaso y se acercó a la señora para preguntarle, sobre su estado y ver como se sentía. En ese momento, uno de los familiares del señor Pedro, le grito para que volteara a ver lo que se estaba formando en el vaso. Cual no seria su sorpresa al distinguir perfectamente que en ese vaso y con el huevo que había utilizado para tratar el mal, se encontraba la imagen en la membrana del huevo de la Santa Muerte. Inmediatamente el curandero grito... Es la señal, es la señal. Un hecho que conmociono a los protagonistas e hizo sentir en ese momento que el ambiente tenia algo especial, algo que se percibía entre los que estaban presentes. Y tan misteriosamente como había llegado el malestar se fue y poco a poco con el cuerpo adormecido se incorporo Doña Marina, se sentía mucho mejor. Horas mas tarde, regresaron a su hogar. Esa noche durmieron bien y todo volvió a la normalidad. No podían creerlo, pero lo estaban viviendo. Todo estaba mejor. Días después ya sin dolor y con una gran confianza, la señora Marina y su marido visitaron a Don Pedro, para saludarlo y agradecerle por todo lo que había hecho por ellos. El señor Pedro le dijo a Doña Marina que le iba a dar otra limpia, porque tenía que estar convencido de su salud, de su recuperación total. Al terminar y vaciar el huevo en un vaso, este salio limpio, ya no había el tinte turbio y oscuro de las limpias pasadas. Todo parecía estar bien. Al mirar el vaso y con aire de vencedor, con mucha confianza, Don Pedro exclamo... Señores, la señora Marina esta curada, esto fue un milagro de la ¡Santísima Muerte!...

¿CUESTIÓN DE FE O REAL INTERVENCIÓN?

Y así ocurrió. Es el relato de un matrimonio que en cierto momento de su vida se enfrenta a un sub mundo que no conocían y que desde ese momento cambio su mentalidad y su forma de ver a sus vecinos a la gente que los rodea. Nosotros tuvimos la oportunidad de conocerlos muy de cerca y escuchar con detalle en varias ocasiones el relato que aquí les presentamos. Del cual podríamos pensar que todo fue un acto de fe, que se trato de sugestión y casualidades, de que todos estos tipos de sucesos se encuentran en un rincón de nuestra misteriosa mente, pero que curiosamente (la imagen) quedo plasmada durante la curación como testimonio en varias fotografias. Y así podríamos seguir buscando justificantes. Cuando podría ser más fácil creer y atribuírselo a que todo se debió a la intervención de la Santísima Muerte...

8 comentarios:

  1. disculpe no me podria dar la direccion de don pedro saben ayer lei este relato o historia yo soy un fiel creyente de nuestra señora, y me llevo a un domisilio don de a ella la vi pero no me acuerdo de la direccion, saben esos recoridos en la noche son muy cansados les encargo mi correos es
    galaxjrfd@htomail.com
    p.d. gracias

    ResponderEliminar
  2. Pues yo le doy grasias ami niña blanka porque hasta ahorita ella me a ayudado y me ha cuidado mucho grasias ami flakita hermosa por todo y por favor con respeto te pido sigas protejiendome ami y ami familia: jose tovar.

    ResponderEliminar
  3. Yo creo en san la muerte y ella me ha protegido del peligro, me ha dado señales , sé que mi flaquita me traerá pronto mi ser amado nuevamente a mi lado tal como se lo he pedido. Te agradezco mi santa muerte por escucharme, por permitirme hablar contigo y pedirte lo que quiero. Gracias , mil gracias. Tú eres la vencedora y la única que puede vencer sin problemas ni dificultades el corazón y voluntad de LGCP y traermelo aquí a mis pies para que repare el daño que me ha causado, y seamos muy muy felices juntos. Gracias mi santita, tu poder es indiscutible así como tu bondad.

    ResponderEliminar
  4. Por favor, hasta cuando la gente no se va a enterar de que la tal Santa Muerte es el mismo satanás? Ya lo dijo el padre exorcista Fortea y el padre Amorth. Por andar creyendo en estas cosas es que los países se llenan de maldiciones.

    ResponderEliminar
  5. Una pregunta limpie a mi bebe con huevo y aparecio la imagen de la santa muerte, me podria decir que significa...

    ResponderEliminar
  6. hola que significa que te echen azúcar morena en forma de cruz volteada esto me paso hace 5 anos y desde entonces me a ido de la patada muy mal esto fue afuera de mi tienda en la esquina izquierda que significa

    ResponderEliminar
  7. Me podrían proporcionar la dirección de don pedro, me urge consultar a alguien que de verdad cura y retira maldiciones, por este medio redes sociales hay mucho charlatán que se aprovecha de la gente y la verdad con este caso que leo de verdad si me gustaría que me ayudaran

    ResponderEliminar
  8. Me podrían proporcionar la dirección de don pedro, me urge consultar a alguien que de verdad cura y retira maldiciones, por este medio redes sociales hay mucho charlatán que se aprovecha de la gente y la verdad con este caso que leo de verdad si me gustaría que me ayudaran

    ResponderEliminar