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viernes, 11 de abril de 2014

MIENTRAS MORÍA

LA EXTRAÑA VIVENCIA DE SUSANA GALÁN
Roberto S. Contreras Esparza

La muerte, una palabra con mucho contenido, es lo único propio con lo que nacemos y tarde o temprano todos lo experimentaremos, pero a lo largo de la vida, no deja de ser un tema muy inquietante, que da miedo, nos hace reflexionar y nos envuelve en conceptos de tipo filosóficos tratando de explicarla, ¿porque somos efímeros?, ¿porque somos caducos? Lo cual ha hecho que en algún rincón de nuestro cerebro, alberguemos una posibilidad de permanecer de alguna forma al irnos al más allá, a algún otro mundo… Pero, ¿esto podría ser posible? Desde hace años, el hombre tratando de responder esta incertidumbre, ha llevado a cabo una búsqueda con métodos experimentales que le den algún tipo de respuesta sobre nuestra existencia y de lo que pasara con nosotros al morir. Los nigromantes de la antigüedad, han sido remplazados por los médiums y las prácticas como el de la guija, las psicofonías y ahora el tan mencionado TCI (Tras Comunicación Instrumental), que son métodos más actuales para buscar una comunicación o respuestas con los del más allá.

ALGUNOS REGRESAN

Pero también encontramos a personas por todo el mundo que después de haber sufrido accidentes han experimentado muertes momentáneas, lapsos donde ven cosas incompresibles de esos lugares que visitan. Ellos han regresado y cuentan cómo era por allá. Para la ciencia esto tiene posibles explicaciones, el religioso no busca entender, solo sabe que esta ante algo divino y lo acepta, pero hay otras personas que vuelven y ya no son las mismas. Este es el caso que ahora Conexión Paranormal les presenta, una interesante entrevista a una joven sobreviviente que nos relata lo que vio al estar por unos instantes (2 veces) del otro lado. Veamos como inicio esto, sepamos algunas circunstancias de cómo fueron dándose los hechos, conozcamos y después veamos sus interesantes respuestas.

CUANDO MIRE AL SACERDOTE ME TOCO LA CABEZA Y REZO

Mi primer experiencia fue al tener mi hija por cesárea en el seguro social en México, fue una cesárea mal practicada ya que desde el primer día presentaba síntomas de infección. Pero para unos padres jóvenes y primerizos pensábamos que era normal. Los días siguientes fueron de fiebre y a los pocos días, fiebre puerperal (Uno de los problemas más serios y que ocurre con alguna frecuencia es la llamada fiebre puerperal. Sus síntomas son: temperatura superior a los 38 grados, acompañada de escalofríos, intenso dolor en el vientre, líquidos amarillentos o verdosos malolientes y en algunos casos hemorragia. Dicho estado es consecuencia de una infección provocada por la falta de higiene en la atención durante el parto o el puerperio, o bien porque una parte de la placenta puede haber quedado en el útero. Sí no se la combate, esta infección puede causar la muerte). Esto sucedió, cuando mi familia me llevo a un consultorio recuerdo que perdí el sentido de noción de tiempo. El doctor solo aplico una inyección y fui a casa. Pasaron días y aunque no tenía fiebre puerperal, seguía con fiebre. Una mañana desperté y mire mi herida, estaba abierta y sangraba y olía muy mal, como a animal muerto. Mi familia me llevo a otro consultorio de un doctor que era amigo de infancia de mi madre. Al verme dijo que me tenía que llevar de emergencia a su clínica, y así fue. Recuerdo que reunió a mi madre, hermanas y esposo para hablar con ellos. También  recuerdo a todos. Los miraba llorar, y sabía que algo estaba mal. Me llevaban en la camilla al quirófano, cuando mire al sacerdote que nos había casado casi un año atrás, lo mire y sentí algo no puedo explicar, voltee y mire a mi madre, ella le llamo hablo con él y el padre se fue a mí, me toco la cabeza y rezo. Solo recuerdo que no entendía que decía, pero me puso un aceite en mi frente. Entre a quirófano. Recuerdo el contar de la anestesia y creo que conté del 10 hasta el 7.

YO VIAJABA A GRAN VELOCIDAD, NO VEÍA NADA MÁS QUE EL TÚNEL

De pronto mire un túnel platinado angosto y redondo y mucha luz. Mire que lo recorría a gran velocidad, al principio solo escuchaba murmuro que después ya no escuche, yo viajaba a gran velocidad, no veía nada más que el túnel y sentía la velocidad a la cual viajaba. No sé cuánto tiempo paso, no lo sé de verdad, solo se sentí un gran impulso en mi cuerpo y escuchaba llorar a un bebe que no sabía quién era, pero si sabía que era importante para mí. Apenas creo recuerdo haber abierto mis ojos instantáneamente y mire a los doctores ahí aun, pero perdí el sentido otra vez. Ya en el cuarto oí de nuevo llorar a mi hija. Pregunte, ¿quien llora?, me dijeron tu hija, y yo respondí, ¿cual hija? No recordaba que había tenido una hija días atrás. Pasaron días de recuperación muy difíciles ya que se me estaba pudriendo la matriz y las paredes del estomago de la cesárea, y tuvieron que abrir las capas de la cesárea y no cerraron, ya no podían coser tenía que cerrar sola la herida. Cuando recuerdo esa experiencia me da mucha tristeza. Pero paso, y con cuidados y medicamento mejore mucho, me cure.

DE PRONTO YA ESTABA EN EL TECHO DE MI HABITACIÓN

La segunda experiencia fue por el resultado de un embarazo molar. (Un embarazo Molar se produce cuando la placenta crece de forma anormal durante los primeros meses y se convierte en una masa de quistes (llamada mole hidatidiforme) que se parece a un racimo de uvas blancas. El embrión no se llega a formar o se forma mal y no puede sobrevivir. Es muy raro, aproximadamente uno de cada 1.500 embarazos es molar). Bueno yo módicamente y físicamente estaba embarazada. En California los veranos son calientes, pero ese fue el peor hasta hora que me ha tocado estar ahí. Era un primero o 5 de septiembre y hacia mucha calor, pusimos el aire acondicionado pero ni así refrescaba, y nos quedamos dormidos, era como las 3 o 4 de la tarde. Cuando de pronto sentí mucho frío y escuche las mismas voces de la primera vez y sentía que  mi alma salía de mi cuerpo, me sentía débil, muy débil y de pronto ya estaba en el techo de mi habitación y me miraba acostada con mi esposo a lado. Supe que estaba muriendo, sentía una gran tristeza y quería o le decía a mi esposo abrázame que estoy muriendo. Pero no me escuchaba o tal vez solo lo pensé, no sé. Pero sabía que era mi fin. De pronto regrese a mi cuerpo y solté el llanto y le dije a mi esposo. Me estoy muriendo y no te das cuenta. El me miro y desorientado dijo. No te estás muriendo. Yo lloraba amargamente y le repetía que si me estaba muriendo y el no hacía nada. Entonces nos Dimos cuenta que sangraba y fuimos rápidamente al hospital, ahí me dijeron que me tenía que hacer un legrado para limpiarme, que el feto tenía un día o dos de muerto. Yo no sé si a muchos le podría parecer fantasía, a otro imposible, pero para mí que lo viví fue real. El alma y el tiempo juega con nosotros, muchos llegan a al otro lado. Yo, las dos veces me quede a medio viaje y regrese. No sé si es buena suerte, o no era aun mi tiempo, la verdad no lo sé. Lo único que se, es que no soy la misma.

PREGUNTAS Y MÁS PREGUNTAS

Roberto Samael: Susy, ¿donde vives y cómo fue que  te sucedió esto?
Susy Galán: Vivo en Anaheim California, en los E. U., y esto me sucedió en el estado de Michoacán México, por una cesárea mal practicada. Fui al hospital para tener a mi bebe en un consultorio particular a mas de una semana después ingrese de urgencias a otro hospital privado por un cuadro de infección mortal.

Roberto Samael: Esto que te sucedió, podría estar relacionado a las muertes clínicas y de eso se ha escrito mucho. ¿Tú qué  piensas de todo lo que se dice al respecto en comparación a tu experiencia?
Susy Galán: Si puedes y existen tú puedes verificar los archivos médicos del hospital en donde me atendieron... Yo pienso que si, los doctores no pensaron que yo sobreviviría. Te lo digo porque uno de los doctores que me atendieron era amigo de mi madre y se lo dijo desde un principio. Yo no gano nada con contar mi experiencia. Nunca lucro con ella, yo se que paso y ahora sé que somos muchos los que viven experiencias similares… Puedo jurar que a mí se me practico la cesaría con material no esterilizado. Sabes, deja y te cuento esto. Yo me alivie en un hospital regional (en Michoacán y en el primer embarazo), no era el seguro mi esposo me lo confirmo. Una noche antes llegue yo con dolores de parto, pero me regresaron a casa, pase la noche con dolores, regrese a la mañana siguiente a las 7 am, como me habían dicho pero ya no tenía dolores, pero mi madre insistió en que fuéramos. Esperando afuera, mi fuente se reventó y aunque no había abierto me metieron a maternidad, yo no tenía dolores pero me mantuvieron ahí. Recuerdo como después de medio día llego una vecina que vivía enfrente de mi casa, también para tener a su bebe. Ella dijo que la habían regresado para que se bañara. A mí me pareció una tontería. Lo recuerdo que éramos muchas las que estábamos ahí. A las pm., de la, tarde me provocaron los dolores y ella desde que llego tenia los dolores muy fuertes y no le hacían una cesárea. Recuerdo que a las 8 pm., le avisaron su hijo se le había muerto y aun así querían se aliviara normal. Yo dije gritándole al doctor “Como diablos quiere nazca el bebe, si el mío que está vivo no puede”. Mi familia me contó después que ellos estaban afuera cuando le avisaron a la familia de mi vecina lo ocurrido. Yo ya tenía los dolores muy fuertes pero no abría. Me acuerdo que como a las 3 am me dijeron, si no abres te haremos cesárea. Era mi primer bebe. Pero hasta las 8 am, y porque no había material esterilizado la cesaría se me practico, después de la vecina, a las 5 o 6 am. Todas habían sido cesarías, solo una mujer se alivio normal ¿Te das cuenta de eso? Mi familia me contó que le exigieron al doctor, cuando vieron el hijo de mi vecina que se había muerto por culpa de los doctores. Y le dijeron, que si algo me pasaba a mi o a mi bebe ellos no se iban a quedar quietos. Pienso yo, que por eso me practicaron la cesaría, por miedo a que mi hija también muriera y yo sé, que no había material esterilizado y de ahí vino la infección, porque a mí me lo dijeron. Lo puedo jurar.

AHORA SÉ QUE PUEDO HACER COSAS QUE ANTES NO PODÍA

Roberto Samael: Que mal... Pero tuviste mas bebes, ¿en qué fecha fue el otro accidente?
Susy Galán: Si, tengo 4 bebes. Mira fue uno en el año 2001 y el otro en el 2007.

Roberto Samael: Si te pones tan mal y casi mueres ¿por qué tener más hijos?
Susy Galán: Sabes, eso mi madre siempre me lo decía. En 3 ocasiones de cuando estaba embarazada me paso algo y aun así me arriesgue a tener 4 hijas. Después de mi último bebe me opere. Todas fueron cesáreas y el doctor dijo mi matriz estaba muy débil y yo antes ya había decidido no tener más hijos.

Roberto Samael: Este tipo de sucesos que viviste se reflejan hoy en tu vida y la gente a tu alrededor ¿lo nota?
Susy Galán: Mira no te podría explicar, pero después de ese sucesos cambio mucho. Mi esposo dice que soy rara porque me pasan cosas raras. Y como te dije, ahora sé que somos energía. Yo no mire a una persona muerta, no vi a Dios, no mire un paraíso, solo mire el túnel, creo que la experiencia es individual. Muchos dicen lo que vieron, yo no lo puedo decir, porque mentira. Pienso Somos energía que solo se canaliza. Y mira que busco respuestas y aun no las encuentro. Ahora sé que puedo hacer cosas que antes no podía. Como te conté lo de los viajes astrales, y puedo sentir otras energías, nunca las he visto, pero las siento. He estado en varias páginas buscando respuestas y hay veces que me confunden más. Pienso que algunas personas cuentan más de lo que realmente les paso. Creo que es un tema del cual realmente nunca sabremos que hay más allá de la muerte, hasta que nos toque.

Roberto Samael: ¿No conoces a alguien que cuente algo similar a lo tuyo?
Susy Galán: Tengo una Amiga de facebook, a su hija le paso lo mismo pero la hija dijo que vio un lugar muy bonito, pero la nena tenía 7 años creo cuando le ocurrió, por eso no le creo mucho lo que miro, era muy pequeña y a esa edad pueden ser influida por los adultos.

EL TÚNEL ERA ANGOSTO, NO MUY AMPLIO, PLATINADO

Roberto Samael: ¿Si te pusiste tan mal en tus embarazos, porque tener 4 bebes? A que te refieres o porque tú crees que “el alma y el tiempo juegan con nosotros”. ¿Cómo era ese túnel que viste ahí?, ¿qué te dicen esas voces, son de gente? Y dentro de todas esas experiencias y vivencias tan raras, que te dice que no alucinabas, ¿o como lo compruebas?
Susy Galán: Mira en mi casa fuimos 4 hermanas, yo siempre quise una familia grande. Después de este suceso del pos parto me dijeron nunca más iba a poder tener hijos, no sé si fue obsesiona, pero creo que más bien yo deseaba tener más bebes, después  llegaron mis hijas a quienes amo con todo mi corazón. Y sabes, esa misma pregunta me hizo por mucho tiempo mi madre… Conozco a gente por este medio (el Internet) que les paso lo mismo o tienen un familiar o conocido que  le paso lo mismo. Hace unos días en un grupo ateo en el cual conté una parte de mi historia, uno de ellos dijo que eso me pasaba, el de sentir energías porque después de una muerte clínica se forma una fibra en el cerebro. Yo conteste entonces ¿lo tengo inundado el cerebro? Muchos podrán decir que es fantasía, un espejismo, sueños o tonterías. Lo único que yo te puedo decir es que, yo lo sentí, yo lo viví, y sigo con los recuerdos como si hubiera sido Ayer…. El túnel era angosto, no muy amplio, platinado, muy platinado, muy brillante, fue lo que mire. Las voces, no sé si sean humanas ya que no se entiende lo que se dice, son como si mucha gente hablara al mismo tiempo, no podría explicar mas. Y no lo puedo comprobar ya que la experiencia fue individual. No me preocupa que no me crean o tachen de loca, yo sé lo que viví y para mí, es lo que realmente me importa.

Roberto Samael: Cuando dices que somos energía, ¿es porque tú sentiste trasladarte como luz o electricidad por un cable, como un túnel?
Susy Galán: Pienso que si, como luz y era a una gran velocidad a la cual yo viajaba

Roberto Samael: Algún consejo o reflexión para quien te va a leer.
Susy Galán: ¿Sabes?, todos somos energía cuando morimos tenemos baja energía, porque ya no hay un cuerpo físico, por eso cuando te estás desprendiendo se siente ese cansancio, esa debilidad. Somos como las baterías de un radio, cuando se termina su carga no tiene la fuerza para hacerlo funcionar, pero no por esto, no existe esa energía en la pila. Así creo es nuestra trasformación de la vida a la muerte... Y puedes estar seguro que no te he mentido.

Roberto Samael: Gracias Susy.

UN CASO DE MUCHOS OTROS… PRÓXIMAMENTE
Esto es solo un caso de muchos otros que próximamente les presentaremos en algo un poco más ambicioso, por ahora les pedimos reflexionen, y que piensen, imagínense… ¿Qué le sucedió a Susana?, ¿a dónde fue? Pues estamos convencidos de que algunos de ustedes que ahora nos leen, conocen casos similares o han leído al respecto. Este es un suceso muy interesante, nos da material para vislumbrar lo que nos espera en el más allá, que tarde o temprano llegaremos ahí. Por otra parte, es muy probable que la solución sobre este tipo de experiencias este en algún rincón de nuestro misterioso e intrincado cerebro, ya algunos especialistas han experimentado y mencionado interesantes posibilidades sobre el porqué el testigo percibe estas vivencias, al hacer este “viaje” personal. Por ahora lo principal es que al final su opinión sobre este caso y las conclusiones, son suyas… ¿O no?