ENERGÍAS ACTUANDO EN LA TIERRA
Roberto S. Contreras Esparza
Todos los años, el 23 de junio a las 12 de la
noche, inicia un periodo mágico, por todo el mundo se realizan varios rituales
para aprovechar las energías mágicas de la noche de San Juan. Pero… ¿de dónde
viene esta tradición mundial?, ¿realmente hay magia a nuestro alrededor?
LOS PREPARÓ PARA LA LLEGADA DE JESÚS
Esta es una
fecha en la que numerosas leyendas fantásticas son acordes al decir que es un
período en el que se abren las invisibles puertas del “otro lado del espejo” que
nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la
realidad. Es la noche en que los entierros arden, el Diablo anda suelto y los
campos son bendecidos por el Bautista. En la mañana, muy temprano la gente se
lava el pelo y la cara con las aguas bendecidas que ha dejado el sereno. Salen
a dar al atardecer un paseo a la luz de la Luna los seres femeninos misteriosos
en torno a sus mujeres, las enamoradas, las que sueñan y adivinan quién será el
galán que las despose.
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Las plantas
venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las benévolas aumentan sus
virtudes y es propicio para recolectar plantas medicinales en el campo. Los
tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan
dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser
miserable o por lo menos su pobreza disminuya. Todo se relaciona con San Juan
el Bautista y el solsticio del 21 de junio. El 24, se celebra el nacimiento de
San Juan, quien preparó a la humanidad para la llegada de Jesús. Su nacimiento
ocurrió en una fecha muy cercana a un solsticio (de invierno para el hemisferio
sur, y de verano para el hemisferio norte), lo que quiere decir que lo que está
en juego son poderosas energías solares actuando en la Tierra. Durante esta
noche mágica, usted podrá utilizar todos estos beneficios, que le ayudarán a
mejorar distintos aspectos de su vida.
PERO,
¿POR QUÉ SAN JUAN BAUTISTA?
San
Lucas narra en su Evangelio que María, en los días siguientes a la anunciación,
fue a visitar a su prima Isabel cuando ésta se hallaba en el sexto mes de
embarazo. Por lo tanto, fue fácil fijar la solemnidad del Bautista en el octavo
mes de las candelas de junio, seis meses antes del nacimiento de Cristo. (De
hoy en seis meses, el 24 de diciembre, estaremos celebrando el nacimiento de
nuestro Redentor, Jesús). Desde entonces se señaló esta noche como la de San
Juan, que ha heredado una serie de prácticas, ritos, tradiciones y costumbres
cuyos orígenes son inmemoriales en toda Europa y se han extendido por muchos
pueblos de América. Lo paradójico del asunto es que el 24 de junio se celebra
la fecha del nacimiento del Bautista, que en realidad no debería festejarse
porque de los Santos siempre se recuerda el día de su muerte.
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En
el Evangelio de San Lucas se cuenta que su padre, el sacerdote Zacarías, había
perdido la voz por dudar de su mujer, Isabel, estuviera en cinta. Sin embargo
en el momento de nacer San Juan la recuperó milagrosamente, como se lo había
predicho el ángel Gabriel. Rebosante de alegría, la tradición religiosa dice
que encendió hogueras para anunciar a parientes y amigos la noticia.
Cuando
siglos después se cristianizó esta fiesta, la noche del 23 al 24 de junio se
convirtió en una noche santa y sagrada, sin abandonar por eso su aura mágica. Y
aunque ese día lleve el nombre de San Juan por el cristianismo, esto es una
celebración mundial, por todo el mundo los pueblos antiguos celebraban el inicio
del Verano y la noche más larga, en donde se realizaban rituales en grandes
hogueras y era una fiesta envuelta en las tradiciones de cada lugar,
dispersándose rápidamente por todo el mundo, la noche alegre, la noche mágica.
LA MANIFESTACIÓN
DE EGRÉGORAS
Un
momento para aprovechar las energías dispersas emanadas de muchos pensamientos
afines, y que los grandes ocultistas llaman Egrégora, que pueden servir para el
bien o para el mal. Las Egrégora que son un concepto propio del hechicero que viene a
representar una “forma de pensamiento” o “mente colectiva de grupo”, esto es,
una entidad psíquica autónoma capaz de influir en los pensamientos de un grupo
de personas. Para los masones, Egregor significa velar y designa la fuerza generada por la
sumatoria de las energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas
cuando se reúnen con cualquier finalidad. Y esta noche especial son emanadas
por todo el mundo.
ES UN FLUIR SUTIL INVISIBLE
Aún hay más sobre esas vibras que se moverán ese día
especial. Los antiguos consideraban a la Egrégora un ser vivo con fuerza y
voluntad propias generadas a partir de sus creadores o alimentadores, pero
independiente de las de cada uno de ellos. En el plano racional a los Egregores se les entiende
como formas psíquicas que tienen que ver con estados de conciencia humanos. Es
un “ser psíquico” de carácter colectivo; un campo de influencia común, es un
fluir sutil, invisible y elástico que ocupa espacios y que transmite energías
creadas por un modo de pensar, de sentir o de actuar de los seres humanos.
TE VA TAL COMO VIBRES
La Egrégora se realimenta de las mismas emociones
que la crearon, y a quienes la engendraron. Por ejemplo: Una persona pesimista
producirá un tipo de energía que por ley de afinidad se fijará a su alrededor y
se ligará con personas y sitios que tengan su misma vibración. El Egregor
formado por el poder de los ritos, de las ceremonias litúrgicas y de
meditaciones llevadas a cabo regularmente por las distintas religiones,
sociedades y escuelas esotéricas de entrenamiento espiritual del mundo
determinan estados psíquicos con gran influencia que afectan el ambiente
particular de tales comunidades y también sobre otras conciencias generando un
fenómeno psicológico vivenciado como un despertar espiritual.
MAGIA Y CHARLATANES
Por lo general vivimos atrapados en nuestra
cotidianidad, no nos damos cuenta de las vibras que hay a nuestro alrededor,
peleas constante entre energías mágicas y que cuando pasamos por ahí o las
recibimos, no las vemos pero las sentimos y sufrimos sus efectos, y cuando eso
pasa, buscamos a quien pueda ayudarnos para “quitarnos la sal”, es cuando
caemos con vividores y charlatanes que se aprovechan y solo lucran. Hay miles
de personas que no saben nada de la alta magia pero ven esto como puro negocio.
Por eso tengamos cuidado a quien le entregamos nuestra confianza, nuestra
mente, en especial este día del 24 mágico, una noche para fluir energías, que
tradiciones ancestrales por todo el mundo, entre grupos y rituales así lo
manifiestan. Aprovechemos para bien esas vibras y esta noche especial, la noche
de San Juan y busquemos ser felices.