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martes, 13 de enero de 2015

¿SI HAY VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE?

¿AL MORIR PODREMOS VER A NUESTROS FAMILIARES QUE SE FUERON ANTES?
Roberto S. Contreras Esparza 
La muertes, ¿es un estado?, ¿es un momento donde uno se desconecta y ya?, ¿una transición a otro plano mejor?, ¿la partida a un lugar como el cielo tal y como algunas religiones lo dicen?, o es solo una palabra que nos da miedo, nos hace reflexionar y muchas veces la conceptuamos como el final de todo. Lo cierto es que vivimos como si fuéramos eternos, y solo cuando ocurre la partida de un familiar o un ser allegado es cuando se cimbran nuestros conceptos y reflexionamos, entendemos y  nos percatamos de lo efímeros y caducos que somos realmente. Pero si es así, ¿por qué hay muy dentro de nosotros un sentimiento de que perduraremos en cierto lado de alguna manera?, ¿porque sentimos esa sensación de que en algún momento alcanzaremos a nuestros familiares y amigos que se nos adelantaron? Tal vez, es una respuesta de nuestra mente que se niega a aceptar que todo acabara y de alguna forma, un reflejo de supervivencia nuestro cerebro nos hace albergar esa maravillosa posibilidad de permanecer y existir nuevamente en algún distinto punto.

HAY MUCHAS EXPERIENCIAS POR TODO EL MUNDO
Sobre este trascendente evento se ha investigado y escrito mucho en los medios especializados, ahí uno puede encontrar infinidad de experiencias (http://cparanormal.blogspot.mx/2014/04/cronicas-desde-el-mas-alla.html), de persona que volvieron al vislumbrar el otro lado, múltiples explicación del por qué sucede esto en nuestro cerebro y para el común, para el escéptico, esas explicaciones son suficientes, pero para el que experimento estos sucesos, para el creyente o el que acaba de perder a un familiar cercano, muchas veces esas explicaciones no son suficientes y un sinfín de dudas, de preguntas surcan su mente y la ansiedad y necesidad de saber que paso, ¿a dónde fue la esencia de esa persona querida?, nos invade y atormenta, sin darnos cuenta que en un corto o largo periodo, nosotros también haremos ese viaje trascendente, pues es lo único seguro que sabemos sucederá con nosotros desde que nacemos… Como parte de un serie de investigaciones para un trabajo mayor, al indagar y reflexionar sobre esta transición al acabarse la vida y del cómo reaccionan los humanos ante la muerte, aquí les presento un par de casos sobre gente que sufrieron las llamadas “muertes clínicas”, y volvieron para contarnos lo que vislumbraron por aquel infrecuente lugar al que viajaron cuando sintieron morir o se fueron por unos instantes.

MARÍA ÁNGELES Y SU EXPERIENCIA DEL MAS ALLÁ 
Mi nombre es María de los Ángeles P. M., en el año de 1976 en el mes de Julio a las 7 de la mañana era un día corriente como todos los días, yo estaba embarazada de mi hijo de nombre Eduardo José, en ese entonces yo bañaba a mi otro hijo de 3 años de nombre Augusto Adolfo, una amiga mía me estaba acompañándome, cuando en ese entonces se me reventó la fuente estuve mucho rato así, yo esperaba a mi esposo para ir al hospital, cuando llegue al hospital me estaba quedando sin sangre y estuve inconsciente por mucho rato, no sé desde a qué horas, pero luego en ese momento, sin saber cómo, yo me vi en la camilla acostada. Yo veía todo lo que sucedía a mi alrededor a muchos doctores, no sabía lo que ocurría, luego vi una luz muy incandescente que me llamaba y escuchaba como unos niños cantando con una dulce vos, yo me acercaba y se veía como un lugar sumamente diferente era como un cuento de hadas algo muy hermoso con un perfume esquicito algo que no puedo describir bien pero se sentía una gran paz, me sentía muy bien, yo sentía que me quería quedar en ese lugar, pero luego escuche una voz de un joven, una voz pasiva que me decía…

PERDÍ A MI BEBE, PERO SIGO VIVA
“No es hora, aun no estás preparada”. Pero yo no entendí a lo que se refería, de un momento a otro yo sentí como una especie de bajón en el que yo volvía a mi cuerpo, sentí como si se estuviera cayendo algo en mí. Luego fui despertando y vi a un doctor que me dijo después de que pude reaccionar un poco: “Usted estuve muerta por unos minutos no tenia pulso”. Y me di cuenta que tuve un infarto, ya que el doctor me comento, que viví de milagro, porque estuve en coma y que había muerto por unos minutos. Yo me asuste cuando el médico me lo dijo, me asuste mucho, lo triste es que perdí a mi bebe, se ahogo por la placenta previa, y bueno esta experiencia la pudo contar ahora porque gracias a Dios, estoy viva.

¿A DONDE VAN NUESTROS SERES QUERIDOS?
Muchas veces lo que sucede entre la familia, a nuestro alrededor  marca de alguna forma la directriz que le daremos a nuestra vida y hasta en nuestra forma de pensar y buscamos y queremos saber o entender mas de ello. El siguiente relato que ahora le presentamos tiene que ver con una doctora que además de ser psicóloga infantil, decidió tomar más estudios encaminados a la tanatóloga, ya que una vivencia familiar la llevo a tomar esta decisión para así tratar de entender que es lo que sucede cuando uno se va y en especial, que pasa y porque actúa la gente diferente, cuando después de una enfermedad o accidente muere una persona por algunos instantes, pero regresa. Este es al caso de la doctora Marín, que como veremos a continuación, un acontecimiento que vivió un personaje importante de su familia (su madre), hizo que tomara la decisión para estudiar y adentrarse en la tanatóloga. Pero veamos cómo se dio este hecho y en especial, el suceso tan extraordinario que le conto su madre.

EL TESTIMONIO DE LA DOCTORA MARIA DEL CARMEN...  TANATÓLOGA
Roberto Samael: Bueno doctora, me gustarías saber ¿cuál es su especialidad y su nombre por favor?
Dra. Marín: Mi nombre es María del Carmen Marín Cortes y mi especialidad es educadora en preescolar y también soy tanatóloga.

Roberto Samael: Usted tuvo una experiencia que también la llevo a estudiar la tanatóloga, nos puede platicar sobre ello.
Dra. Marín: Si, la experiencia fue con mi madre hace 6 años, ella sufrió un derrame cerebral en donde los médicos nos dijeron… ¿Saben qué?, ya no hay nada que hacer solamente nos resta esperar unas horas más y lo más que podríamos hacer, es entubarla y esperar el desenlace. Eso nos dijeron los doctores. Extrañamente por azares de la vida, unos 20 días antes habíamos tocado el tema entre la familia y de manera personal yo les había comentado que si a mí me tocara decidir por alguno de ellos, en algún momento de la vida, si es que los entubaba o no, que estuvieran consientes que yo no lo iba a permitir, y no lo iba a permitir por qué no los quería ver sufrir, que si alguno de ellos tenía que morir pues que muriera de la manera menos sacrificada, con menos sufrimiento. Y en esta ocasión  que me tocaba decidir por mi madre le dije al médico que no, que no aceptaba, entonces el médico toda vía recurrió a decirme: “¿Pero sabes qué?, tú no eres toda la familia, tiene un esposo y tiene otros hijos”. Le dije que sí, que platicara con ellos, pero también fueron de la misma opinión ya que si mi mamá se iba a morir que muriera con el menor sufrimiento y que no aceptaban entubarla y siguieron administrando los medicamentos que el médico creía pertinentes.

ELLA REACCIONO Y ALGO INCREÍBLE ME CONTÓ
Para sorpresa de los médicos y para mí, después de 16 horas ella volvió a despertar e incluso el médico me comento: “¿Pues  el que le diste?” Yo le dije que nada, ni le di y ni le puse nada, ella despertó por si sola y me dijo: “Bueno, ella estaba totalmente inconsciente, le hicieron pruebas de respuesta neurológica y no respondió a ninguna”. Entonces cuando el médico vio que ella despertó me dijo: “Sabes que no debes de ilusionarte, muchas veces esta es la reacción de las personas antes de un fatal desenlace y aquí corremos ese riesgo”. En aquel momento yo le dije, que sí, que estaba consciente de eso y que íbamos a ver qué pasaba. Yo realmente lo único que hice desde el momento que me dijeron que no había nada que hacer por mi madre, solamente puse la mirada y el corazón  en el cielo y dije, bueno Dios mío que sea lo que tú quieras, tú sabes cuanta falta me hace como mamá, cuanta falta les hace a mis hermanos, a su esposo y tú sabrás que quieres para ella y que quieres para nosotros.

MIENTRAS MORÍA
Pues fue tanta la confianza y el amor que Dios me profesa, que me permitió verla despertar y a pesar de sus años y ella continua aquí aun con nosotros. Recuerdo vivamente que cuando ella despertó inicialmente me dijo: ¿Qué  hacemos aquí, porque yo no estaba aquí? Le dije sí, pero ahora estás en tu cama, primero estábamos en urgencias, ahorita ya está en tu cama y no te puedes mover y me dijo… “¿Por qué no, porque no me puedo mover?, si ya tengo ganas de levantarme”. Y yo le pregunte: ¿Por qué, pues en donde andabas o que hiciste? Y me dijo… “Hay pues mira, me dio mucho sueño y después desperté en una pradera donde camine mucho pero no me canse, soplaba un viento muy rico estaba el día soleado, había muchas flores se respiraba el olor a hierba fresca y un perfume muy especial”. Y ¿cómo cuanto caminaste?, le pregunte a mi madre y me continuo platicando… Muchísimo dijo, no sé cuántas horas habría yo caminado pero fue muy rico y lo mejor de todo es que ni me canse. Eso fue lo que ella manifestó y estaba muy contenta. Yo le decía, ¿te dio miedo o te dolía algo? Y me dijo… “No, yo solamente camine, respire el olor a hierba fresca, el viento que estaba muy rico y el calorcito del Sol, todo era muy bello”. Fue lo único que me dijo, nunca me comento que hubiera visto a alguien, solo que su contacto con la naturaleza fue muy rico, además me dijo, que había escuchado el trinar de pájaros muy melodioso, además, ella también es católica.

Roberto Samael: Doctora, entre lo que usted sabe, lo que usted ha estudiado ¿cómo ve esto?
Dra. Marín: Pues yo lo veo como la gran oportunidad de ver qué aunque se termine nuestra vida terrenal, hay una vida más bella que continúa más allá de la muerte, de esta vida, que algo mas grande nos espera al irnos pero no estamos consientes de ello. Por eso, tenemos ahora que apreciar muchas maravillas que nos rodean  y no esperar a que estemos o vivamos un evento que nos acerque a la muerte para poderlos disfrutar.

Roberto Samael: ¿Entonces doctora, hay algo más allá?
Dra. Marín: Pues yo creo que sí, le reitero de manera personal, yo que creo que sí.   

¿PORQUE ESAS PERSONAS PUEDEN VER LO QUE SUCEDE MIENTRAS MUEREN?
Sobre estas extrañas vivencias que mucha gente experimenta por todo el mundo, que al volver a su cuerpo platica lo que vio por allá, se ha documentado, hablado y escrito mucho desde hace años. Recientemente la sociedad científica se sorprendió al escuchar el testimonio del Dr. neurocirujano Eben Alexander, que detalladamente narra su viaje increíble y fantástico al mundo del más allá. Y aunque hay explicaciones fundamentadas en pro y en contra, uno no deja de sentir esa necesidad de querer saber cuando alguien cercano fallece, quiere saber que hay más allá, o que nos espera al irnos de esta vida.

NUEVOS TESTIMONIOS DAN OTRA DIRECTRIZ A ESTAS INVESTIGACIONES
Otro singular caso es la del niño Colton Burpo que cuando tenía cuatro años estuvo técnicamente muerto durante un breve periodo, su caso y todo ese raro proceso de lo vio y que contaba del más allá, fueron publicados en un libro que después se hizo película (El Cielo es Real). Pero en México también hay casos similares, en este artículo les presentamos dos experiencias sobre ello, pero hay más y también varios investigadores nacionales interesados en este extraño proceso del cerebro que experimenta al “morir” y han publicado lo que han averiguado. Lo cierto es que cuando lo experimentamos, preguntas sobre ello aparecen constantemente… Por ejemplo: ¿Por qué, quien está muriendo describe situaciones que se dan en ese momento a su alrededor?, si su cuerpo esta inconsciente, ¿Por qué son tan detalladas esas “vivencias”?, si los neurólogos aseguran que son tan solo reflejos de un cerebro que está en alerta, que está muriendo. ¿Por qué, allegados al difunto, aseguran que se les manifestó para de alguna forma avisar o despedirse de ellos estando a grandes distancias?, y sobre este tipo de apariciones o avisos hay bastante material, evidencia que debería de tomarse en cuenta.

Y SI TODO ESTÁ EN LA MENTE
Es muy posible que aun nuestras rígidas ciencias no estén aptas para aceptar o entender que si hay algo más allá, algo más sutil y etéreo que los aparatos científicos no registran y que tal vez algo muy dentro de nosotros lo sabe, o posiblemente nuestros científicos con su mente racional, no están preparado para aceptar que no acaba todo en esta vida y una posibilidad de persistir nos espera cuando nos vallamos. O quizá todo, todo este en algún rincón de nuestra increíble mente… ¿No crees usted?