miércoles, 11 de mayo de 2016

QUETZALCÓATL, LA HORMIGA DEL FIN DEL MUNDO

AZCAPOTZALCO PREHISPÁNICO Y COLONIAL
Por Roberto S. Contreras Esparza
Son pocos los que saben que la palabra Azcatl del náhuatl significa hormiga, por lo cual Azcapotzalco quiere decir hormiguero, es aquí donde se encuentra la parroquia de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago del convento Dominico de Azcapotzalco, una de las edificaciones más emblemáticas de esta región por su importancia que ha tenido desde su construcción. La torre original se cayó en un temblor ocurrido allá por el 17 de enero del año de 1653 y luego después de 49 años, 1702, fue construida e inaugurada la que podemos observar actualmente, pero lo que no se sabe es, si fue ahí cuando se le agrego esa espectacular y enigmática hormiga roja, la cual es la parte medular y la que nos ocupa en esta investigación.

UNA PLÁTICA INTERESANTE
Recientemente mientras platicaba con la escritora y cronista de Azcapotzalco, la maestra Ma. Elena Solórzano y un buen amigo José Carbajal, me comento a pregunta mía, lo que se cuenta sobre la hormiga de la torre y su misteriosa leyenda “del fin del mundo”, y fue cuando me conto de su posible relación con nuestro gran dios Quetzalcóatl, una importantísima deidad en nuestra cosmogonía. Esta relación se me hizo muy interesante, ya que la mayoría tan solo conocemos la leyenda de esta singular hormiga. Motivado por lo que escuchaba, comencé a indagar sobre esa posibilidad, y aunque sabemos que sobre esta relación de la hormiga de la torre y Quetzalcóatl ya se ha escrito, con interesantísimo trabajos al respecto, pero en este artículo expondré lo que yo encontré, además de la relación con cierta figura simbólica que hay en la iglesia. Y para quienes no saben de esa leyenda tepaneca, entre las múltiples versiones que hay sobre tal relato, aquí les muestro una de ellas, para poder comprender de qué trata este artículo.

UNA LEYENDA SOBRE EL FIN DE LA HUMANIDAD
En tiempos de la colonia, Azcapotzalco se convirtió en un lugar de exilio para los nativos de la zona lacustre encontrando un espacio para sus tradiciones que poco a poco se mezclaron con las de los invasores españoles. El nombre Azcapotzalco significa en el hormiguero, ya que el símbolo de los chintololos (nombre que se les da a los de la región), siempre se ha expresado con una hormiga. ¿Pero porque una hormiga? Pues porque los habitantes nativos de la zona creían que Quetzalcóatl había tomado la forma de una hormiga para descender al inframundo y de ahí obtener el maíz para aliviar la hambruna que vivía el pueblo recién establecido. Aunque en Azcapotzalco tenían sus propias creencias, los católicos no pararon en tratar de evangelizar a la gente conquistada. Por lo que construyeron conventos, parroquias y grandes atrios para que tuvieran acceso a las misas, ya que ellos no podían estar dentro. Estos religiosos, permitieron de cierta formal (y muchas veces en secreto) que los nativos dejaran su huella de forma velada sobre sus creencias en las construcciones que llevaban a cabo (y esto sucedió en la mayoría de construcciones religiosa de tiempos de la colonia en México). La parroquia de Azcapotzalco también contiene interesantes elementos sobre la creencia indígena. Es por eso que en la Torre de la parroquia, se encuentra una hormiga que sube y se dice que cuando llegue al final, el mundo se va a terminar. Pero, ¿qué o porque se relaciona a una hormiga con el Dios Quetzalcóatl? Creemos que esta leyenda nos puede ayudar a entender la relación.

QUETZALCÓATL SE TRASFORMA EN HORMIGA
Los dioses se preguntaron lo que podrían comer los hombres. Un día, Quetzalcóatl encontró una hormiga roja en los alrededores de Teotihuacán. La hormiga llevaba un grano de maíz. Muy interesado, Quetzalcóatl le preguntó dónde ella lo había encontrado. En un primer momento, la hormiga hizo como si nada pasara y prosiguió su ruta. Pero frente a la insistencia del dios ella respondió que lo había extraído de la “Montaña de Nuestra Alimentación” y lo invitó a seguirla. Pero Quetzalcóatl era demasiado grande para entrar en este lugar como las otras hormigas. Entonces él debió recurrir a la magia y se transformó en hormiga negra. La hormiga roja lo esperaba en el interior, y lo guio hasta el lugar donde se encontraban montones y montones de maíz. Después ella lo ayudó a recoger suficientes granos para compartir con los otros dioses. El gran Quetzalcóatl le agradeció y se fue. Quetzalcóatl llevó el maíz a los otros dioses quienes, más tarde, lo dieron a comer a los hombres. Los granos tenían muy buen sabor, y los humanos se deleitaron con ellos. Pero pronto se acabaron, y Quetzalcóatl pensó que era muy difícil estar yendo a la montaña por más a cada rato. Intentó llevarse la montaña, pero no pudo, entonces, los dioses le pidieron ayuda a Oxomo, creador de la cuenta del tiempo, y a Cipactonal, diosa de la astrología y los calendarios, quienes dijeron que si Nanáhuatl, el dios leproso, patrón de las enfermedades de la piel, lanzaba un rayo sobre la Montaña ésta se abriría. Los tlaloques, dioses de la lluvia ayudantes de Tláloc, hicieron llover y Nanáhuatl lanzó un rayo que abrió la Montaña, los granos surgieron y quedaron a disposición de los hombres, los dioses aportaron así el maíz a la humanidad.

MÁS SOBRE LA HORMIGA Y QUETZALCÓATL
Muy interesantes estas leyendas, así es como sabemos con estos relatos que nos llegan de nuestros antepasados, como es que los “dioses”, se reúnen y planean el cómo alimentar al hombre, algo que nos lleva a reflexionar sobre nuestros creadores del panteón náhuatl. Pero hay más, aquí les muestro lo que la maestra Ma. Elena Solórzano público en forma de cuento ya hace varios años en donde veremos más de esa hormiga del fin del mundo:

LA HORMIGA ROJA
-Abuelito ¿es cierto que la hormiga roja que está en la torre de la parroquia de Azcapotzalco camina?

-Dicen que sí, que cuando la hormiga llegue hasta el campanario el mundo se acabará.

-¿Y por qué pusieron allí una hormiga roja?

-Los historiadores dicen que este hecho está ligado a mitos relacionados con Quetzalcóatl y que el mismo nombre de Azcapotzalco está relacionado, así:

Quetzalcóatl entra al inframundo o mundo de los muertos, pues es el indicado para crear al hombre nuevamente después de formarse el Quinto Sol. Allí en el inframundo se encuentran los huesos de las humanidades ya pasadas. Quetzalcóatl las roba, toma las osamentas y huye, en su carrera tropieza, los esqueletos se desarman, todos los huesos se esparcen por el suelo, los huesos se revuelven, él los junta y trata de armarlos otra vez, pero ya no puede hacerlo, ya no es posible colocarlos como estaban y esto dio origen a hombres de diferentes estaturas y complexiones. En el mismo lugar donde se encontraban las osamentas, también estaba el maíz que había de ser el alimento para la humanidad. Quetzalcóatl se convirtió en hormiga para poder entrar en el inframundo y fue una hormiga la que lo guio hasta ese lugar para sacar los esqueletos y después regresar por el maíz que había olvidado. En la torre de la iglesia se encuentra una hormiga roja que quizá represente a Quetzalcóatl el dios tolteca que predicaba la bondad, la pureza de sentimientos, la templanza y que guio a los toltecas hasta convertirlos en un gran pueblo, más tarde se siente esta influencia entre los tepanecas cuando se convierte Azcapotzalco en un gran señorío.

EL QUINCUNCE EN MESOAMÉRICA
Hay otra posible evidencia que nos indique que esa hormiga si tiene que ver con Quetzalcóatl, y lo encontramos en los ornamentos que tiene la iglesia, de forma velada podemos ver en las columnas del convento en la parte de arriba, “espinas de maguey”, y un Jaguar estilizado, animal venerado por nuestros antepasados, pero ahí se encuentra el “Quincunce”, símbolo de la Serpiente Emplumada y en sus diversas estilizaciones un gran símbolo de poder y contenido místico en el México antiguo. Pero, ¿Qué es el Quincunce?

EL QUINCUNCE
“Esta idea fundamental de los cuatro puntos cardinales y de la región central (abajo-arriba), que da la quinta región sea la región central, se encuentra en todas las manifestaciones religiosas del pueblo azteca y es uno de los conceptos que sin duda este pueblo recibió de las viejas culturas de Mesoamérica.” (Caso, 1953: 21-22)… El jeroglífico náhuatl más familiar es una figura que, bajo infinitas variantes, está formada siempre por cuatro puntos unificados por un centro, disposición llamada en quincunce. Como lo demostró Eduard Seler, el cinco es la cifra del centro y éste a su vez, constituye el punto de contacto del cielo y de la tierra. Para mayor exactitud, el quincunce designa además la piedra preciosa que simboliza el corazón, lugar de encuentro de los principios opuestos. He aquí entonces reunidos en un signo todas las características del Quinto Sol -el Corazón del Cielo-, expresadas por la mitología.
Esta “quinta dirección” los Viejos Abuelos le llamaron simbólicamente de diversas formas; macuilxochitl (cinco flor) o “La Cruz de Quetzalcóatl” y la maestra Laurrete Séjurne le llamó en su célebre obra “Pensamiento y religión en el México antiguo”, el quincunce. Quincunce es una disposición geométrica de cinco piezas formada por cuatro elementos formando un cuadrilátero, al que se añade un quinto elemento en el cruce de sus diagonales.

EL TRABAJO DE UNA INVESTIGADORA Y SU RELACIÓN CON LA SERPIENTE EMPLUMADA
De esta forma nos encontramos ante un símbolo, un glifo de profundo contenido y representado en todas nuestras culturas, y para conocer más de su relevancia, aquí les dejo un interesante fragmento de la investigadora Sejourné, que considero que todo interesado por nuestro pasado, debería leer: Laurette Sejourné (1911-2003) fue arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México. Efectuando investigaciones sobre distintas áreas culturales y dirigió trabajos de exploración en Teotihuacán. Pensamiento y religión en el México antiguo, del que  “El lenguaje simbólico Náhuatl” es su cap. III, ofrece algunos de sus descubrimientos arqueológicos, a través de los excelentes dibujos de Abel Mendoza, técnico del mismo Instituto. El libro es edición del FCE. Otras obras suyas son: El Universo de Quetzalcóatl, El Pensamiento Náhuatl cifrado por los Calendarios o Arqueología de Teotihuacán. http://americaindigena.com/sejourne_pensamiento/sejourne_pensamiento.htm
Parecería que el quincunce no es más que una estilización del cuadrilátero y del triángulo, figurando su centro el vértice de la pirámide reducido a una figura plana. (Si se levantan líneas a partir de cada uno de los vértices de un cuadrilátero hacia un punto central situado encima del mismo, se obtendrá un cuerpo piramidal.) Así como los mitos, la simbólica teotihuacana expresa entonces el concepto de los cuatro elementos primordiales salvados por un centro unificador, concepto que constituye el núcleo mismo del pensamiento náhuatl y que determinó sus más importantes expresiones. Como lo subraya Alfonso Caso, “esta idea fundamental de los cuatro puntos cardinales y de la región central (abajo y arriba) que da la quinta región, o sea la región central, se encuentra en todas las manifestaciones religiosas del pueblo azteca”.
Modelo perfecto de concisión, el quincunce es de una complejidad más rica todavía. Se ha demostrado ampliamente que la revolución sinódica de Venus, de 584 días, tenía en Mesoamérica un papel primordial. Los cálculos que recubren las estelas y los códices mayas, por ejemplo, tienen por fin principal registrar las conjunciones, pasadas y futuras, del planeta y del sol sobre lapsos considerables. A consecuencia de que el cómputo de los años venusianos se efectuaba por grupos de cinco (correspondientes a ocho años solares), el cinco es igualmente la cifra de Venus y, por tanto, de Quetzalcóatl.

UN LUGAR DONDE QUETZALCÓATL ESTA PRESENTE
No cabe duda que Quetzalcóatl es una de nuestras mayores deidades, lo vemos en todos lados y en múltiples representaciones, aquí les mostramos un lugar, una antigua construcción religiosa donde podemos comprender su relación con este dios, un dios de nuestros orígenes y que ahí quedo veladamente para que de alguna forma lo tengamos vigente. Tal vez ahora cuando visitemos este lugar y vea a esa hormiga del fin del mundo, también tendremos presente lo que significa e hicieron esos constructores tepanecas para preservar nuestras creencias. Un gran lugar que debe conocer, visítelo, averigüe mas de nuestro pasado, porque así tendrá más elementos para valora esta historia, ya que al final, la última opinión es la suya.

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