viernes, 1 de mayo de 2015

LA MILAGROSA MONJA DEL CEMENTERIO

LA FANTÁSTICA HISTORIA DE CAROLINA TRONCOSO
Por Roberto S. Contreras Esparza
La relación que hay entre la religión y los hechos misteriosos, los acontecimientos increíbles y los llamados milagros, van de la mano, es común encontrar sorprendentes leyendas e historias donde algún religioso está involucrado y esto es muy frecuente, los encontramos en inexplicables  acontecimientos celestiales, pero también se les relaciona mucho con misterios del mas allá. En esta ocasión les vamos a platicar de un raro suceso que ocurrió por los años 20s del siglo pasado y que aun sigue repercutiendo hasta nuestros días. Este caso, lo supimos hace ya años gracias a una gran señora que en compañía de su hija me llevaron a conocer varios casos extraños y una tumba peculiar, ahí fue que conocí a Carolina Troncoso, la Monja Milagrosa. El caso es muy especial por la investigación que realizamos (por varios años) y los lugares y personas que tuvimos que visitar y entrevistar para llevarlo a cabo, que aquí trataremos de sintetizarlo para su mejor entendimiento y consecuencias que hay en torno a él. Atendiendo la petición del personal que labora en la oficina del panteón, omitiremos algunos detalles de este sitio (pues quieren evitar el morbo y la falta de respeto a los otros sepulcros), pero no le restara interés y veracidad. Y agradeciendo a la señora Carmen Sandoval Bravo por su ayuda en esta investigación, iniciamos este artículo con algo que nos relato e impacto cuando la conocimos.

SI ELLA NO QUIERE NO ENCUENTRAS SU TUMBA
“En algún momento de mi vida, me encontraba desolada por un problema de salud de mis hijos, y una amiga me sugirió ir a rezarle a una monja que es muy milagrosa y me dijo que fuera al panteón y no me daba la localización, porque si la monja no quería no daba yo con su tumba, pero sí ella quería, cualquier persona me indicaba donde era. Y así fue, entré por la parte posterior del panteón (donde queda el crematorio), que aunque es restringida la entrada, en ese momento no tuve ningún problema, le pregunté a una persona que iba en bicicleta y rápido me indico el lugar exacto y al tratar de pagar por su servicio me dijo que no, que lo hacía por la monja, y desde el momento que estuve cerca de la tumba se sintió como cuando uno entra a una Iglesia con mucha devoción, esa magia en el alma, le pedí por la salud de mis hijos. Al día siguiente lo comenté a otras amigas y me pidieron que las llevara, pero ya no me permitieron entrar por donde había ido el día anterior, que entrara por la puerta principal, y ahí nadie sabía donde quedaba ese sepulcro, así que ese día mis amigas no tuvieron oportunidad de conocer la tumba. Ese fin de semana llevé a mi hija y para mi sorpresa por la puerta principal me indicaron” donde quedaba la tumba.

ELLA ERA LA SOBRINA NIETA DE LA MONJA MILAGROSA
“Como ya sabía la localización volví a llevar a mis amigas, ellas también con sus problemas de salud de sus hijos, pidieron por ellos y una observó que en la mano del monumento que es Nuestro Señor del Sagrado Corazón de Jesús (pero aparece con las manos abiertas), tenía muchas alhajas que a lo mejor se lo ofrecían por los milagros, mi amiga de nombre Amparo le ofreció un anillo de oro que por cierto le quedaba muy grande y cual sería nuestra sorpresa que el anillo no se le pudo sacar del dedo con nada, y cuando nos encontrábamos ya fuera del panteón, Amparo me dijo: ---“Mira el anillo como se me sale solo del dedo, eso quiere decir que no era de su agrado mi anillo, y solo le pudo ofrecer una dona del pelo”---. Me hice adicta a visitar esta tumba y cada vez que voy, noto que siempre tiene flores frescas y como va mucha gente a visitarla siempre me pongo a platicar con ellas de sus experiencias. En el 2006, a fines de octubre era un día domingo, llegue y entre que ponía flores, se acercó una señora como de 50 años y nos preguntó que como habíamos conocido a la monja, yo le respondí que me habían sugerido ir a rezarle por la salud de mis hijos, y yo le hice la misma pregunta, que ella como la conocía, y me dijo que ella vivía en Cuernavaca que era ni más ni menos que su sobrina nieta, y le daba gusto que mucha gente fuera a rezarle, yo sin intención de nada, solo el de saber más de la monja le pedí que me platicara, y nos sentamos entre las tumbas y me relato lo siguiente:”

ERA CHAPARRITA, CON JOROBA Y MILAGROSA
“Que Carolina Troncoso, nació como cualquier niña de esa época de una familia caritativa, la familia Troncoso estaba conformada por tres hijas Cleotilde, Emma y la más pequeña Carolina, y se decía, que cierto día su nana al tratar de cargarla para darle su biberón, se le fue de espaldas, la niña se le cayó y toda la noche estuvo llorando, aparentemente no paso de un accidente y se creía que no le había causado ningún daño, pero al correr del tiempo, la pequeñita Carolina mostraba ciertas características no aptas de niñas de su edad, pues no crecía normalmente y fue presentando una protuberancia en la espalda, fue creciendo y es ahí cuando detectaron que tenía un problema físico por lo que el diagnóstico del doctor fue que la niña seria de tamaño pequeño (era chaparrita y con joroba), todo esto (eso creían) era ocasionado por el descuido de su nana. En ese tiempo no había la tecnología de ahora, como tomografía, la resonancia magnética, etc. Siempre se sintió atraída por Nuestro Señor que desde niña estuvo en conventos, pero por la salud de sus padres se tuvo que salir y dedicarse a cuidarlos, pero siempre ayudaba a los más necesitados de su rumbo que era en el pueblo de Tacuba. Se cuenta que las jovencitas, de ese entonces, le pedían consejos porque querían estudiar y sus padres no lo permitían, como era usual en esos días, ella siempre oraba por ellas y como sentían que sus oraciones servían de mucho, siempre había fila fuera de su casa para darle las gracias, y esas gente que no tenían que comer le pedían algún pan y ella les daba lo que tenía en ese momento.”

HACIA MILAGROS DESDE NIÑA
“Cierta tarde la visito su tía llevándoles una bolsa con 10 piezas de pan para la merienda, y se dio cuenta que Carolina repartía a diestra y siniestra el pan entre sus vecinos necesitados, rápidamente y molesta fue a ver la panera y su sorpresa fue mayor al ver que todo el pan estaba intacto y nunca supo de donde tomaba el pan Carolina para repartir, así también lo mismo con la leche que solo les dejaban 2 litros diarios y ella repartía más de lo que tenia, así por muchos años ayudó a quien pudo. Lamentablemente, el día 27 de febrero de 1920, falleció la señorita Carolina de un paro cardiaco, dejando muy tristes a su familia y a los vecinos del Pueblo de Tacuba, su cuerpo fue velado en su casa en la habitación que servía de comedor, ahí existía un enorme espejo donde su cuerpo se reflejó todo el tiempo que duro la velación. Mucha gente de la zona de Tacuba fue a rezar por ella. Al día siguiente la sepultaron en el panteón de la zona, su tumba era muy sencilla de piedra. Después del sepelio, al llegar sus familiares a la casa se sorprendieron enormemente al darse cuenta que su rostro se quedó plasmado en el espejo, al cual envolvieron y lo guardaron.”

ESTABA INCORRUPTO SU CUERPO COMO EL DÍA QUE MURIÓ
“Con el tiempo mucha gente iba a su tumba y se llevaba, con ayuda de cincel y martillo, un pedacito del sepulcro como recuerdo de los favores recibidos de ella. Por lo que el 28 de febrero de 1922, decidieron sus hermanas Cleotilde y Emma construirle el monumento un poco más amplio que hasta ahora tiene gracias a muchas personas que dieron su ayuda. Pero ese recordado día, al remover su féretro se maravillaron porque su cuerpo estaba incorrupto como el día que murió y olía a flores frescas. Llamaron de inmediato al sacerdote de la Iglesia de San Miguel Arcángel (Tacuba), y al ver tan maravillosa imagen le avisó al Excelentísimo Arzobispo de México José Mora y del Rio, quien recogió testimonio y el espejo donde quedo plasmada y lo envió al Vaticano para su reconocimiento como Beata, pero sin prestar el mayor interés en ese entonces el Vaticano por carecer de un benefactor que respondiera económicamente el estudio y esas evidencias se quedaron en el olvido, en la actualidad se necesita mucho dinero para beatificarla a alguien milagroso.”

HA CURADO DE CÁNCER, DE PULMONÍA Y OTRAS ENFERMEDADES
“Otra de las cosas que me comentó, es que en cada lado de su tumba existe una cruz y en medio ya está muy gastada por la costumbre de la gente de ir a tocar esa parte y hablar con ella, y se acostumbra, también a escribir sobre el monumento la petición que se le hace. La familia ha recibido muchas manifestaciones, porque hay a quien la ha curado de cáncer, de pulmonía, etc. Y a ella, en lo personal, le había hecho un milagro recientemente, pues cuando usa el transporte público en una ocasión el camión no le quiso hacer la parada, ella hasta corrió atrás y nada, tuvo que esperar hasta que pasó el siguiente camión y para su sorpresa, el que ella no pude tomar había tenido un accidente muy fuerte y la mayoría de los pasajeros murieron. Yo en ese momento me quede maravillada de esta historia en relación a la señorita Carolina, y por descuido no le pedí a la señora sus datos, pero en mis oraciones siempre pido por ella.”

ALGUIEN QUE NOS CUENTE MAS SOBRE ELLA
Interesados por este suceso, tratamos de averiguar más datos sobre esta singular religiosa, hemos estado en el panteón cada que es posible y en su tumba, permanecimos varias horas en 2 ocasiones en Día de Muertos con la intención de ver quiénes llegaban hasta ahí y saber del por qué visitaban esa tumba. De esta forma hemos podido averigua, que la gente que va a verla desconoce el origen de esta tumba y su singular ocupante, pero con mucho fervor, cargados de flores y otros regalitos, ya sea para pedir su ayuda o simplemente para limpiar un poco su tumba, como agradecimiento por los favores obtenidos. Entre algunos de los testimonios recogidos averiguamos lo siguiente:

Señora Amalia Pérez: A mí me la recomendó una vecina amiga mía, soy de la zona de Azcapotzalco y como tenía un problema fuerte mi amiga, me dijo que viniera a verla, con mucho fervor y que le platicar mi problema y le dejara flores. Sin nada que perder y con esa ilusión, vine, permanecí por unos 20 minutos aquí platicando mi problema en mi pensamiento, y de inmediato sentí tranquilidad. Después mi problema se fue componiendo y desde esa ocasión vengo cuando puedo a traerle sus flores.

Don José Luis Dueñas: Yo lo supe por un tío que me platico y el también la visitaba. Cuando me hizo mi milagrito, quise saber más de la esta monjita, pero me dijeron que no era religiosa, no era monja, pero que casi toda su vida la había pasado cerca de los conventos e iglesias de la zona y por eso así la llamaban. Creo que ella se merecía más ese título que muchas que se dicen ser monjas religiosas, por lo que ayudaba a la gente.

Señora Josefina Beltrán: Ya tiene años que vengo a ver a la hermana Carolina y sé que es muy solicitada por los estudiantes, cuando tienen problemas en la escuela, pero he sabido de que ha realizado otro tipo de milagros, creo que todo es posible si uno le pide con mucha fe. Yo supe de ella en la iglesia de Tacuba y un día vine a verla, no he tenido necesidad de pedirle algo, pero sé que cuando se lo pida, ella me va a ayudar, pues hay muchos testimonios de sus milagros.

MÁS TESTIMONIOS
Efraín Flores: Yo me la encontré un día que llegue al panteón por otro motivo, me llamo la atención ver que tenia flores, y regalos a comparación de las tumbas que tiene a su alrededor, con esta duda pregunte y fue que me contaron algo de su vida. Yo soy muy creyente de estas cosas del Señor y la Virgencita de Guadalupe, por lo mismo, cuando tengo algún problema fuerte, vengo un ratito y le pido a la monjita y mire, si me ha hecho el milagro.

Marilú Alba Neri: Yo conozco a la Madre Troncoso desde niña, pues mis padres me contaban de ella y mi madre me trajo en dos ocasiones, pero me sucedió algo muy extraño cierta vez que tuve un problema con mi hija cuando nació, pues fue prematura y venia con ciertos problemas y a los días de nacida, volvió al hospital y se interno, tenía un mes y mi hija estaba en peligro. Yo estaba desconsolada y he de confesar que como muchas mujeres de ahora, la religión y las cuestiones de los santos no se me daba mucho. Pero me vi tan mal y tenia tanto miedo que recordé lo que mi mama me dijo cuando era niña “Si tienes problemas en cierto momento de tu vida, acércate a lo que más creas con toda tu fe y corazón”, y paso por mi mente la Madre Carolina, hacia mucho que ni me acordaba de ella y en medio de mi angustia me decidí y vine a verla, me resulto medio difícil llegar con ella, pero di. Ya aquí, sentí una paz muy especial, era una soledad que te envolvía pero agradaba, me sumergí entre oraciones y pensamientos, un rato estuve reflexionando en mi problema, yo estaba inclinada y pude ver de reojo a alguien que se acerco, continúe con lo mío, pues pensé que se trataba de otro visitante que venía a pedir algo mas, cuando tome conciencia de ello, levante la cara y busque a esa supuesta persona que “sentí” junto a mí, pero no había nadie, nadie estaba ahí cerca, sinceramente, yo sola en un panteón, me dio miedo, me lévate y me despedí de la monjita. Dos días después, dieron de alta a mi hija y se veía radiante, yo estaba feliz, muy contenta y solo puedo agradecerle a la Madre Carolina pues estoy segura que ella me hizo ese gran milagro, por eso estoy aquí, pues uno nunca sabe y contar con su intervención siempre será bueno y así, a mi manera y con flores le vengo a dar gracias.

LOS MILAGROS QUE NOS BENEFICIAN NO NECESITAN EXPLICACIONES
Sin duda alguna, el caso de la religiosa Carolina Troncoso es muy llamativo por ese toque de hechos inexplicables que lo rodean, ¿pero realmente son milagros los que provoca la devoción a esta mujer especial?, o solo podría ser un fenómeno a una acción que no puede explicarse a partir de los principios naturales y que, por lo tanto, es atribuido al toque divino. Si se asegura que un milagro ha sido realizado por una persona fallecida, el Vaticano puede proceder a beatificarla y canonizarla (como se busco en este caso). Para muchos, el fin justifica los medios y además, la ciencia no puede comprobar la existencia divina a través de experimentos o ensayos... Milagros o no, usted tiene la última palabra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario