lunes, 4 de febrero de 2013

HAY DUENDES EN ESE BOSQUE...

VILLA DEL CARBÓN, UN LUGAR PARA INVESTIGAR
Por Roberto S. Contreras Esparza
Ocasionalmente nos llegan reportes de varias zonas del país sobre la aparición de seres extraños, diferentes, llamados elementales que rompen el parámetro de nuestra realidad cotidiana cuando se manifiestas, que se dejan ver o están en ciertas aéreas que son su habitad y al llegar la gente a esos lugares inevitablemente los ve, se encuentran con ellos, ocasionando que el protagonista cambie radicalmente su forma de pensar sobre estas criaturas escurridizas de los bosques. En México hay gran información sobre estos encuentros y muchos lugares que son catalogados como lugares de “Duendes”, nombre común con la que designamos a un sinfín de seres que se asegura, cohabitan este mundo dejándose ver ocasionalmente.

EN BUSCA DE LOS HABITANTES SECRETOS DEL BOSQUE
Ya hemos ido tras de ellos en múltiples ocasiones y hemos recibido interesantes fotografías y videos (incluso de otros países) que nos dejan suponer esta increíble posibilidad de su existencia. Y en esta ocasión les hablaremos de un interesante reporte sobre una de estas manifestaciones, pero además, será el pretexto ideal para platicarles un poco sobre un lugar especial, mágico que se encuentra muy cerca a la gran ciudad, en el Estado de México y nos referimos a la zona que rodea a Villa del Carbón, pero veamos que nos cuenta la historia sobre este apacible poblado.

VILLA NUEVA DEL CARBÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA PEÑA DE FRANCIA
Los orígenes más antiguos de esa zona son los grupos de otomíes que venían del norte, para el año 200 de nuestra era quienes formaron diversas comunidades que inician sus asentamientos en esta región al igual que en Jilotepec, que destaca por su importancia en la vida prehispánica. Una cualidad de estos grupos otomíes es que elegían las partes más altas de las montañas para habitar. La fundación del poblado que hoy es Villa del Carbón, se realiza el 9 de diciembre de 1713, diez años después los pobladores fundan su propia parroquia a la que llamaron Santo Tomás de Villa Nueva en donde está la imagen de la Virgen que los españoles trajeron de Salamanca y por la que cambiaron el nombre a “Nuestra Señora de la Peña de Francia”. Esta colonia tenía como actividad principal la explotación del carbón y se le llamó “Villa Nueva del Carbón de Nuestra Señora de la Peña de Francia”, con el paso del tiempo, quedó reducido el nombre a Villa del Carbón. En la actualidad es un importante centro turístico gracias al desarrollo de sus Centros Vacacionales y bosques.

UNA VIRGEN MUY MILAGROSA
Villa del Carbón, además de ser una agradable y serena villa, cuenta con cinco magníficos centros vacacionales que ofrecen la infraestructura y los servicios necesarios. En el centro de la población muchos visitantes vienen atraídos por el magnífico trabajo en piel que los artesanos realizan, como chamarras, bolsas, cinturones y zapatos que se venden al público, además de los coloridos textiles en lana que fabrican los talleres de la región. Pueden adquirir en los portales sabrosos licores de frutas y excelentes rompopes de sabores. La visita para los amantes de la arquitectura colonia,  no podría estar completo sin antes visitar la hermosa parroquia, la iglesia se encuentra consagrada a la Virgen de Nuestra Señora de la Peña de Francia que fue traída en el siglo XVIII por los españoles desde Salamanca, España. Dicen los pobladores que la Virgen es muy milagrosa y por ello los turistas no dejan de visitarla. La festividad de la Virgen se lleva a cabo el 8 de diciembre, cuando el pueblo se llena de color por los adornos en las calles, los puestos de comida típica, los juegos mecánicos y los fuegos pirotécnicos.

UNA EXCELENTE ZONA PARA CONVIVIR CON LA NATURALEZA
La población en su totalidad es mestiza y son pocas las familias que hablan otomí, sobresale la amabilidad con la que tratan al visitante, pues se ha convertido en un importante destino vacacional por sus múltiples áreas naturales y centros recreativos. En el centro de la población destaca la plaza principal rodeada por la parroquia y la Casa de la Cultura, el Palacio Municipal y a un costado los tradicionales arcos con sus rústicos portales. Este bello poblado está rodeado de una abundante vegetación y de bosques alpinos. La Presa del Llano se encuentra a 12 Km. al suroeste de Villa del Carbón y sus bosques son un espacio idóneo para realizar caminatas por sus muchos senderos, practicar la pesca deportiva, la fotografía de naturaleza. El ecoturismo es idóneo para quienes disfrutan no sólo de contemplar la naturaleza, sino de degustarla, en este lugar hay pequeños negocios de comida que preparan la trucha de muchas y deliciosas maneras.

UN POBLADO EN LAS PROFUNDIDADES
Un gran atractivo, es el que guarda su presa Taxhimay, se encuentra en sus profundidades, todas las construcciones del pueblo fueron hundidas y abandonadas, pues aquello se convertiría en la presa para el riego de sembradíos y desarrollar el turismo en la zona. Hoy solamente sobresale la torre del campanario que indica el lugar donde sigue en pie la parroquia. La Presa Taxhimay se encuentra a 29 Km., al Noreste de la cabecera municipal.

NOS DIJERON QUE AHÍ HABÍA DUENDES
Una de las razones que teníamos al visitar este bello sitio, fue que se nos informo que había gnomos, duendes en la zona que en silencio espiaban a los forasteros y que incluso habían sido sorprendidos, mientras ellos (estos seres pequeños) llevaban labores personales en varios rincones y arboles de ahí que al ser descubiertos, velozmente se perdían entre las ramas, rocas y arboles. En compañía de mi guía y amigo Sergio Terrón, quien sabia mas del lugar por sus visitas constantes, me mostro algunos aspectos interesantes del área y nos narro una experiencia increíble con los Duendes. Recorrimos rio arriba, rodeando maravillosas caídas de agua, enormes rocas de formas extrañas y caminos simulados que de momento se acababan o nos llevaban a ningún lado y que nos obligaban a improvisar brincando y sujetándonos de donde la maleza y ramas viejas nos permitían, un lugar muy interesante, donde uno se siente vibrara con la naturaleza y todos estos esfuerzos, bien valían la pena. Se nos mostro el lugar donde se habían reportado Duendes recientemente y esto fue lo que nos narraron sobre ese inesperado encuentro con estos diminutos seres:

BUSCÁBAMOS EL RIO, LAS CASCADAS
“No encontrábamos el camino para llegar a las cascadas que tanto nos habían mencionado nuestros conocidos en el área de Villa del Carbón, tampoco había gente para preguntar siendo carretera difícilmente alguien nos orientaría, finalmente en un sitio de taxis, nos paramos para pedir la indicación ya que en el camino no hay señalización y muy amables siempre (los taxistas) nos indicaron podríamos llegar, continuamos el camino a las cascadas, que se convertía en un sendero sin pavimentar, continuamos por la brecha que parecía ser el camino indicado por los taxistas. Tras estacionarnos en un área destinada por los “dueños” del terreno y paso obligado para las cascadas, con el debido pago para mi amiguito Juan, un niño de 9 años encargado de dar lugar y cobrar, seguimos a una pareja que nos encontramos en esa área de nombre Toño y Elvira, que nos indicaron el camino (único) a seguir para las cascadas.”

UN EXTRAÑO RELATO SOBRE DUENDES
“Al ir pasando por el paraje un árbol en especial nos llamo la atención a mi esposa y a mí, el cual la señora Elvira nos comento con voz casi de susurro y algo de misterio, en este lugar tuvimos una experiencia, no de miedo, no de algo malo, pero nos sorprendió mucho, continuaba ella narrándonos, verán, venimos la primeras vez y al pasar por aquí nos sorprendió algo que se movió muy pero muy rápido, tenía como algo rojo y azul, así que no creímos que fuera un animal desagradable, pero se oía como risa, y eso primero nos dio mucho miedo y después curiosidad, a lo que Toño viéndonos como preguntando si les creíamos, dijo en tono muy ceremonioso: lo que vimos fue en Duende, vestido con gorra y ropa como nosotros, pero se movía a una velocidad superior a nosotros y se metió aquí en ese hueco el árbol. Y allá arriba en la roca que está ahí, subimos porque vimos como a muchos, los que se movían desde esta brecha y parecía que traían algo, pero igual que el otro se movía rapidísimo, y como hormiguitas se metieron debajo de la roca. Después ya de regreso, ya solo escuchábamos como risas y como que cantaban. Fue algo muy raro e increíble. También, estando en el área de la primera “laguna”, nos conto Elvira que se oían “ruidos” y es que en esta parte la primera cascada o laguna como ella le llamo, dicen que se aparece la señora, no es la llorona, ya que esta es como guapa y se baña. Aparece generalmente después de la 5 pm. Y Me comentaron (dijo la señora) que los jala para el agua y ya no salen.”

UN LUGAR PARA INVESTIGAR Y DISFRUTAR
Un gran lugar para visitar, por todo lo que ofrece, y si le gustan los misterios, ahí podrá oír sobre misteriosas apariciones, avistamientos y manifestaciones de pequeños seres como el aquí les presentamos, pero si solo busca esta a la par con la naturaleza, venga a este lugar, conózcalo, disfrútelo y vera que se llevara un agradable recuerdo por todo lo que nos ofrece, pero si es el afortunado (o desafortunado) de tener algún encuentro con estas entidades enigmáticas o con un no identificado, un OVNI, tómelo como un plus que ofrece este bosque y no deje de platicarnos sobre ello… ¿No cree usted?

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